Título: Stoner
Autor: John Williams
Traductor: Antonio Díez Fernández
Editorial: Baile del Sol
Nº de páginas: 240
ISBN: 9788415700616
William Stoner, hijo único de un matrimonio de granjeros que sobrevive en la penuria, es enviado a estudiar agricultura en la universidad de Missouri. El objetivo de su padre es sencillo: que el chico aprenda técnicas nuevas y que, a la vuelta, se haga cargo de la granja. Pero en esas clases donde se sabe un intruso descubre la literatura, y de qué manera puede cambiar su vida. A partir de ahí, su fracaso matrimonial, su no del todo feliz peripecia profesional, su fidelidad a la institución, su búsqueda constante de una esquiva paz interior. Pero, sobre todo, una manera de hablar, de contar, que han merecido el elogio unánime de la crítica.
Siempre
cuando voy a empezar una lectura me creo ciertas ideas en mi cabeza de lo que
me voy a encontrar en el libro. Las reseñas que leí de Stoner me hicieron tener
unas expectativas muy altas sobre él. Esperaba mucho y aunque es raro que pase,
la novela de John Williams llegó a entusiasmarme más de lo que en un principio
creí.
Stoner
no cuenta una historia extraordinaria, ni tiene un protagonista fuera de lo
común, ni guarda sorprendentes giros en su trama. Para ser sinceros no sentí en
ningún momento un enganche total con la novela, ni esa necesidad de leer unas
páginas más. Pero esto no es malo, en absoluto, solo que Stoner no es un libro
de ese estilo. La fuerza de la historia radica en la manera de estar contada. John
Williams escribe tan bien que todo lo que me ha contado me ha llegado muchísimo. No sé por
qué, pero tenía la idea de que el libro estaba escrito de una manera más informal, y
me sorprendí cuando ya en la primera página encontré una gran delicadeza y
profundidad en la narración. Es exquisita la forma de escribir que tiene este
autor.
Como os
he dicho antes, Stoner no cuenta nada fuera de lo común. Tiene a un
protagonista normal, con una vida normal. En un principio, podría parecer que no hay mucho material para dar lugar a una novela tan extraordinaria como es
Stoner, pero esa es la magia que tiene esta historia, que aunque nos cuenta
simplemente la vida de un hombre que entra en la universidad, se hace profesor,
se casa y sigue el curso más o menos normal establecido, es algo increíble de leer. No deja de asombrarme como John Williams puede contar hechos tan comunes, que nos pueden pasar a todos en la vida y aun así, salirle un libro tan redondo.
William
Stoner es un personaje con unos principios y una manera de ver la vida como los
que ya no quedan. Descubre la literatura en la universidad y eso cambia su
vida. De un futuro como granjero ve como su camino cambia de rumbo y termina
haciéndose profesor. Ama los libros, ama su trabajo, pero su vida personal... es otra historia. Tiene un matrimonio que es un absoluto fracaso y
una mujer que se dedica a hacerle la vida imposible siempre que puede. Stoner
es un buenazo, de esos tan buenos que la gente termina haciendo con él lo que
quieren. Tal vez peca de ser demasiado pasivo, de pensar inocentemente que la
gente tiene los mismos principios que él y que van a actuar correctamente. Pero
cuando él cree que tiene que hacerlo, me ha sorprendido sacando su lado
más combativo y luchando contra lo que él cree que es injusto. Stoner es un
personaje muy humano. Comete errores, aciertos, ríe, llora, conoce el amor,
busca la felicidad, se desilusiona.... Es tan real que podría salir del papel,
como también podrían hacerlo todos los secundarios que le acompañan en su vida.
Al
final, Stoner es uno de esos personajes que se quedan adentro mucho tiempo
después de leer la novela. Porque es imposible no sentirte su amigo y sufrir
cuando él sufre.
Recomendaría muchísimo Stoner, pero teniendo en cuenta la historia que es y que lo que se cuenta en este libro es la vida de una persona como tú y como yo. Tan simple y complicado como eso.





