Título: La luna no está
Autor: Nathan Filer
Título original: The Shock of the Fall
Traductora: Catalina Martínez Muñoz
Editorial: Alianza
Nº de páginas: 310
ISBN: 9788420683799
La vida puede cambiar vertiginosamente en pocos segundos. Matthew Holmes tiene nueve años. Nunca se separa de su hermano mayor, Simon, al que todos tratan como si fuera menor por una enfermedad cuyo nombre Matt no recuerda. Durante unas vacaciones en Ocean Coves, Simon muere de forma accidental tras salir con Matt una noche de la caravana familiar para curiosear por los alrededores. Es algo que Matt nunca podrá olvidar y que le llevará a encerrarse en sí mismo.
Diez años después, Matt encuentra fuerzas para volver a empezar. Su gran ayuda es la abuela Noos, pero sobre todo Annabelle y el recuerdo de Simon que "tenía una cara grande y redonda, siempre sonriente, que me recordaba a la luna".
Algunas veces me encapricho de ciertos libros. Ya os lo conté en la reseña de Melisande. Es como un amor a primera vista, veo la novela, leo su sinopsis y la necesito. Tengo que leerlo sí o sí. Con el libro de Hillel Halkin me salió bien la jugada, muchísimo mejor de lo que pensaba, pero con La luna no está he tropezado.
Es uno de esos libros que para que te gusten tienes que congeniar con el protagonista. Sobre él recae toda la acción, el mismo te narra la historia y todo gira en torno a él. Es como El guardián entre el centeno, si no entiendes a Holden, no te gusta el libro. Con La luna no está pasa algo similar. Matt es un personaje complejo, que sufre un trauma y que arrastra una enfermedad complicada. Su hermano mayor murió siendo todavía un niño y Matt lo presenció todo. Siempre se ha echado la culpa de ese hecho, nunca se lo ha perdonado y es incapaz de vivir con ese recuerdo. No quiere hablar con nadie de lo que pasó esa noche y siempre intenta ocultarlo. También se lo esconde al lector, de tal forma que hasta el final no sabemos lo que pasó con su hermano. Además Matt nos cuenta las cosas de una manera desordenada, saltando de un hecho a otro.
El protagonista de La luna no está es peculiar y poco común. Y a mí me encantan los personajes así, cuanto más raros mejor. Amé a Charlie de Las ventajas de ser un marginado. James (Algún día este dolor te será útil) y yo tenemos muchas cosas en común. Adoro a todos los personaje de las novelas de Murakami, que más extravagantes no pueden ser. Y conseguí entender perfectamente a Holden. Por lo tanto, raritos del mundo: venid a mí. Pero con Matt la cosa no ha funcionado. He sentido durante todo el libro que no se dejaba conocer, me ha parecido distante durante toda la novela. Él tiene una enfermedad con unos síntomas que hace que sienta poco afecto social, tal vez es por eso por lo que lo he sentido así, tal vez eso es lo que pretendía el autor, tal vez solo yo he tenido esa sensación, tal vez... no lo sé. El hecho es que Matt y yo no hemos hecho buenas migas. No me ha despertado ningún sentimiento, ni removido por dentro su historia
Y así durante toda la novela. No he hecho más que sentir indiferencia por todo lo que pasaba. Por el drama de Matt, por su enfermedad, por su familia. Leía por leer. Algunas veces me encontraba con alguna frase digna de resaltar, pero nada más. No menosprecio la labor de documentación de Nathan Filer, porque se nota que sabe de lo que está hablando. Ha trabajado en un psiquiátrico y sabe lo que es tratar con una enfermedad como la que tiene Matt. En ese sentido me ha recordado a El curioso incidente del perro a medianoche, que intentaba que comprendieras como es vivir con una enfermedad como el Asperger. Aunque creo que Mark Haddon si consigue que entiendas a su protagonista y a su enfermedad y Nathan Filer no, por lo menos no lo ha hecho conmigo.





