Título: La invención de Hugo Cabret
Autor: Brian Selznick
Título original: The invention of Hugo Cabret
Traductor: Xohana Bastida
Editorial: SM
Nº páginas: 530
ISBN: 9788467520446
Huérfano, relojero y ladrón, Hugo vive entre los muros de una ajetreada estación parisina de ferrocarriles. Si quiere sobrevivir, nadie debe saber de su existencia. Sin embargo, un día tiene un descuido y es descubierto por una excéntrica chica, amante de los libros, y por un viejo y amargado juguetero. Y ya nada será como antes.
Un críptico dibujo, un valioso cuaderno de notas, una llave robada, un autómata y un mensaje oculto del difunto padre de Hugo son algunas de las claves de un intrincado misterio.
Si seguís el blog desde hace un tiempillo, ya sabéis que los libros ilustrados me pierden. Cuando voy a la librería, es una parada obligatoria el rincón el que tienen expuestos este tipo de libros.
El caso de La invención de Hugo Cabret es muy especial. No me parece un álbum ilustrado, sino más bien una novela gráfica. Los dibujos en blanco y negro no son un adorno de la novela, sino que cuentan la historia. Sin las ilustraciones no podríamos entender lo que nos quiere contar Brian Selznick. Es como si fuera una película muda. Y es que en este libro el cine y la literatura se unen como nunca antes.
Hugo es un huérfano que vive en una estación de París después de que su padre muriera y quedara bajo la custodia de su horrible tío. Todos sus día siguen una rutina: roba para subsistir, arregla los relojes de la estación, se mantiene alejado del guardia que lo puede llevar a un orfanato y en su tiempo libre se dedica a seguir el trabajo inconcluso que dejó su padre: hacer que funcione un autómata que se encontró en el sótano de un museo. Para llevar esto a cabo necesita robar las piezas de una juguetería regentada por un viejo con malos humos. Un día, éste le pilla robando y le quita el libro de instrucciones que le dejó su padre para arreglar el autómata. Hugo está decidido a recuperarlo a toda costa y para ello contara con la ayuda de una niña que vive en casa del juguetero.
Seguro que muchos ya habéis visto la adaptación cinematográfica de esta novela dirigida por Martin Scorsese. Yo la vi este verano y me gustó mucho. No era lo que me esperaba y me sorprendió. Además la vi en 3D y a pesar de que no soy muy fan de esta nueva tecnología, me sorprendió como acompañaba a la historia ensalzándola aún más. Pero... me enrollo y mi intención no es hablaros de la película. El caso es que verla me llevo a este libro y aunque por una parte me encantó la experiencia nueva y fascinante que ofrece esta novela, por otro lado me falló un poco la parte narrada. No es que abunde mucho la narración en esta novela. Es más, a pesar de sus 500 páginas, me lo leí en dos días porque la letra que contiene es escasa. Cuatro páginas narradas por cada diez ilustraciones, más o menos, para que os hagáis una idea. Pero el caso es que la parte escrita, salvo algún momento, me ha parecido bastante fría y sin la magia que tiene la parte ilustrada.
Sin duda el punto fuerte de este libro son sus dibujos que me han parecido totalmente acordes con la historia y que denotan el gran trabajo que hay detrás.
La edición de SM es imposible obviarla. Tapa dura, con páginas en negro, papel de calidad... Es un lujo para nuestra estantería.
Sin duda el punto fuerte de este libro son sus dibujos que me han parecido totalmente acordes con la historia y que denotan el gran trabajo que hay detrás.
Puede que al haber visto la película antes, el libro haya perdido algo de magia para mí. También puede que con varios años menos lo hubiese disfrutado mucho más. El caso es que La invención de Hugo Cabret no ha sido para mí una novela redonda, pero leer y disfrutar este libro es una experiencia nueva y fascinante que os invito a todos a probar.





