Título: La casa de Riverton
Autora: Kate Morton
Título original: The Shifting Fog
Traductora: Luisa Borovsky
Editorial: Círculo de Lectores
Nº de páginas: 516
ISBN: 9788467253177
Una prometedora figura de la poesía inglesa se quita la vida una noche, junto a un oscuro lago, en el transcurso de una fiesta de la alta sociedad. Los únicos testigos son dos hermanas que desde entonces no han vuelto a dirigirse la palabra. Una, su novia. La otra, según se rumoreaba, su amante...
Me gustan las novelas de Kate Morton. Pero lo que verdaderamente me interesa de esta autora son las historias que cuenta, más que la forma en las que las escribe. Sus libros están llenos de secretos oscuros, muertes extrañas, familias infelices y amores imposibles, y eso, bien mezclado y rodeado de un misterio que te mantiene en vilo durante toda la novela hizo que La casa de Riverton me entusiasmara.
Todo comienza en Inglaterra en 1914, unos meses antes de estallar la Gran Guerra y cuando Grace entra a trabajar como criada en Riverton. Todo es nuevo para ella. Acostumbrada a pasar muchas limitaciones económicas, se ve rodeada por el lujo de la casa y de la fascinante familia que vive en ella. Hay dos pequeños universos en Riverton, muy separados por las clases sociales, pero íntimamente unidos. Por un lado, están los Hartford, los dueños y señores. Y por otro, en el sótano, intentando parecer invisibles están los criados. Grace es la conexión entre esos dos mundos y la que nos cuenta la historia en primera persona. Al principio, tiene un papel muy secundario en Riverton y se limita a contarnos lo que pasa en las cocinas y lo poco que va escuchando cuando tiene que servir el té, pero poco a poco empieza a ganarse la confianza de las hermanas Hartford, especialmente de Hannah.
Hannah es un espíritu rebelde, es una joven inconformista que sueña con ver mundo y trabajar. Las rígidas reglas sociales de la época en las que estaba mal visto que una chica de buena familia tuviera un trabajo, le impiden hacer realidad sus sueños. Su hermana menor, Emmeline, se conforma con menos, lo principal para ella es divertirse en las fiestas de la alta sociedad y no tener más preocupaciones. Todo cambia en la familia Hartford cuando estalla la guerra y el hermano mayor, David, y el mejor amigo de éste, Robbie, se alistan.
La historia de la familia Hartford es una historia de decadencia que abarca desde 1914 hasta 1924 cuando Robbie Hunter se suicida en el lago en presencia de Hannah y Emmeline. A partir de ese suceso, la casa pierde su esplendor, la familia termina disolviéndose y Grace se va de Riverton para no volver.
Los libros de Kate Morton suelen estar contados a través de dos épocas y en este caso, la del presente, también está narrada por la misma Grace siendo ya una anciana. Como viene siendo habitual en este tipo de historias que se narran a dos tiempos, cuando se vuelve a la actualidad se pierde un poco el interés. Pero al estar tan vinculada la historia del presente con la del pasado, no resulta tan pesado como si por ejemplo, la época más actual estuviera contada por otra narradora diferente. Al ser la misma Grace la que nos cuenta las dos partes se hace todo mucho más ameno.
Creo que Kate Morton es una maestra en la ambientación de sus novelas. Me encanta como describe la casa con sus jardines y el lago y como nos explica esas diferencias que parecen ser insalvables entre los dueños y los criados. En la segunda mitad de la novela vamos a Londres y vivimos los locos años 20, asistiendo a las grandes fiestas de la época. Tengo que darle un diez en ambientación porque me parece realmente lograda y una de las cosas que más me han gustado de la novela, puede que la que más.
A pesar de tener muchas cosas positivas, La casa de Riverton tiene un problema y es que es muy lenta. Tiene un buen comienzo y un gran final, pero en la mitad se pierde contándonos cosas que no son importantes. Desespera un poco ver como el gran misterio del libro, que es el suicidio de Robbie Hunter, tarda tanto en aparecer en escena. Es más, es que ni el propio personaje toma relevancia hasta las páginas finales. Creo que la autora pudo ver la desesperación del lector en este hecho, porque en un momento de la historia, por boca de Grace, nos dice que no desesperemos, que Robbie Hunter está a punto de hacer su aparición.... Y no aparece hasta 200 páginas después... y una ya se empieza a poner nerviosa. Al final, tanta espera debo reconocer que mereció la pena, porque aunque algunas cosas resultaron ser un poco predecibles, el misterio central no me lo imaginé para nada y las páginas finales del libro fueron un no parar.
De todas formas, a pesar de tener cierta lentitud, tengo que decir que tampoco es que me haya aburrido leyéndolo, sino que me ha resultado bastante entretenido. Puede que esto se dio porque la ambientación me resultó fantástica o a que conecté con Grace desde el principio y esto hizo todo más fácil. No lo sé, pero disfruté mucho leyendo La casa de Riverton.













