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lunes, 31 de marzo de 2014

After Dark - Haruki Murakami



Título: After Dark
Autor: Haruki Murakami
Título original: Afutā Dāku
Traductora: Lourdes Porta
Editorial: TusQuets
Nº de páginas: 248
ISBN: 9788483835623




Cerca de medianoche, Mari, sentada a la mesa de un bar-restaurante, se toma un café mientras lee. La interrumpe un joven músico, Takahashi, al que Mari ha visto una única vez, en una cita de su hermana Eri. Mari, que ha perdido el último tren de vuelta a casa y piensa pasarse la noche leyendo en el restaurante, sufre otra interrupción: la encargada de un <<hotel por horas>> pide que le ayude con una prostituta agredida por un cliente. Entretanto, en la habitación donde la hermana de Mari se ha sumido en una dulce inconsciencia, el televisor cobra vida y en la pantalla empieza a distinguirse una imagen turbadora... aunque el televisor no está enchufado.




Cogí este libro con algo de respeto y no solo porque este autor japonés es uno de mis favoritos, sino también porque desde que salió a la venta esta novela, no he parado de oír que es uno de sus peores libros y que no está a la altura de sus mejores historias. Así que cogí aire, bajé mucho las expectativas y me adentré en él. No sé si ha sido por ir avisada o no, pero el caso es que me ha gustado mucho After Dark. Lejos de decepcionarme, ha hecho que reafirme más mi admiración por este escritor.

Toda la trama de After Dark trascurre en una sola noche en Japón. Lejos de dormir, la ciudad sigue despierta y su vida nocturna es hipnótica y extraña. Murakami nos cuenta tres historias que suceden en esa misma noche, todas ellas entrelazadas. Primero nos encontramos con Mari, una joven de 19 años que planea quedarse leyendo toda la noche en un restaurante, hasta que, Takahashi, un antiguo conocido al que solo ha visto una vez hace años, la reconoce y comienzan a hablar. Mari es una protagonista muy Murakami. Es solitaria, introvertida, poco dispuesta a hablar y muy inteligente. Takahashi es el que parece llevar el timón en la conversación, se siente cómodo con Mari y le cuenta todo lo que le pasa por la mente: sus problemas familiares, la idea de dejar el grupo de música en el que toca y empezar a estudiar derecho... Poco a poco los dos congenian y acaban confesándose sus miedos el uno al otro. Cuando Takahashi se despide de Mari, aparece Karou, la dueña de un hotel por horas que le pide ayuda para que traduzca lo que una prostituta china agredida en su hotel le está diciendo.

Y por otro lado, tenemos a Eri, la hermana de Mari, que parece estar dormida en su cama, pero en un sueño más profundo de lo normal. En el televisor de su cuarto empieza a formarse una imagen extraña en la que un hombre sentado en medio de una habitación vacía, parece estar observándola mientras duerme.

Admítamoslo el argumento de la novela es extraño, pero estamos en un libro de Murakami y eso ya es marca de la casa. Sin contar excepciones como Tokio blues y alguno más ¿qué libro de él no se sale de lo "normal"? En After Dark seguimos encontrando muchas escenas de ese mundo onírico tan característico del autor. En este caso, las protagoniza Eri y ese inquietante mundo de los sueños en el que parece estar atrapada. Sinceramente, yo hace tiempo que dejé de buscarle una explicación a todo lo que Murakami me cuenta, lo disfruto y ya está. No me voy a poner a intentar sacarle un significado oculto a cada frase, me quedo con la idea que creo que Murakami intenta dar y me contento con eso.

La historia más realista y mi preferida ha sido la de Mari y Takahashi. Me ha encantado cada uno de sus diálogos, como se van abriendo el uno al otro y adquiriendo cada vez más confianza entre ellos. Los dos son protagonistas que me han resultado verdaderamente interesantes, pero especialmente me ha gustado Takahashi. Él está en ese punto en el que tiene que dar el salto definitivo a la edad adulta y empezar a valerse por sí mismo, empezar a distinguir entre lo que verdaderamente quiere en su futuro y en lo quiere llegar a convertirse.

Creo que, afortunadamente, elijo los libros de Murakami en el momento adecuado. Tal vez por eso me gusta tanto, porque siempre encuentro algún personaje entre sus páginas con el que me puedo identificar fácilmente, que tienen las mismas inquietudes que yo o los mismos pensamientos. Me resulta muy fácil ponerme en su piel y esa es una de las razones por las que me encanta este autor.

Me ha sorprendido mucho de After Dark la manera en la que está narrada. Normalmente los libros de Murakami están escritos en primera persona por el protagonista en cuestión, pero aquí no. Hay un narrador en tercera persona que nos describe planos de la ciudad y situaciones como si de un guión de una película se tratara, como si nosotros estuviéramos detrás de una cámara y fuéramos espectadores. Incluso el narrador nos recuerda que solo se nos permite observar y no podemos intervenir en la escena. Es muy cinematográfico todo.

El final de After Dark es un final made Murakami. No se molesta en atarlo todo y en dar un final totalmente cerrado. Sino que cuando la noche se acaba y empieza el día, el libro termina. Sin embargo, no me ha parecido un final tan abierto como otros que he leído de él. Más o menos y por algunos detalles que nos da el autor, podemos imaginar como acaba cada personaje. Echándole un poco de imaginación desde luego, pero es lo que tienen los libros de este escritor, no te lo va a dar todo masticado.

No hace falta que diga que he disfrutado mucho de After Dark, tal vez no sea su libro cumbre, pero me parece una historia con un punto distinto a lo que nos tiene acostumbrado y creo que ha salido bien parado de este experimento que ha intentado hacer. Yo lo tengo claro, soy más fan de Murakami a cada libro que leo de él.

lunes, 18 de marzo de 2013

Kafka en la orilla - Haruki Murakami



Título: Kafka en la orilla
Autor: Haruki Murakami
Traductora: Lourdes Porta
Editorial: Tusquets Editores
Nº de páginas: 714
ISBN: 9788483835241




Kafka Tamura se va de casa el día en que cumple quince años. Le llevan a ello las malas relaciones con su padre -un famoso escultor convencido de que su hijo repetirá el aciago sino de Edipo- y el vacío producido por la ausencia de su madre; se dirigirá al sur del país, donde encontrará refugio en una peculiar biblioteca y conocerá a la misteriosa señora Saeki. Sus pasos se cruzan con los de otro personaje, Satoru Nakata, sobre quien se ha abatido la tragedia: de niño, durante la segunda guerra mundial, sufrió un accidente del que salió con secuelas y dificultades para comunicarse... salvo con los gatos.
 
 

Kafka en la orilla es el cuarto libro que leo de Murakami, y como viene siendo habitual con este autor, vuelve a conseguir llevarme a su terreno, a ese mundo en el que la realidad y la fantasía se unen. A mí Murakami es un autor que me fascina, pero entiendo que haya gente a la que no le gusté. Es más, me parece que es un escritor que o te gusta mucho o no te convence en absoluto.
 
Creo que es muy importante a la hora de leer un libro de este escritor, ir con la mente totalmente abierta, aceptar todo lo que te cuenta sin cuestionar todo lo que ocurre. Creo que esta es la verdadera forma de disfrutar de un libro de Murakami. Si empiezas a plantearte porque los gatos hablan o caen peces del cielo, se pierde la magia. Se tiene que aceptar la parte de fantasía que hay en los libros de este autor.
 
En Kafka en la orilla, tenemos dos historias. Por un lado, esta Kafka Tamura. Un chico de quince años que se escapa de casa buscando huir de una profecía que le hizo su padre siendo muy niño. Kafka no es un adolescente corriente, es muy callado, muy triste y un lector empedernido. Sus pasos le llevarán a la Biblioteca Komura donde trabaja Oshima, que se convertirá en su principal punto de apoyo. Y la señora Saeki, una mujer de mediana edad muy hermosa y enigmática que esconde un pasado trágico detrás.
 
Los capítulos se alternan para contar la historia de Nakata. Un anciano, que de niño le ocurrió algo bastante misterioso mientras estaba de excursión con su profesora y compañeros de clase. Desde ese momento, es incapaz de leer, pero se comunica perfectamente con los gatos.
 
Las dos historias sin punto de conexión aparente, se van entrelazando a medida que avanza la novela. La verdad es que no me suele ocurrir esto, porque siempre me suelo decantar por una, pero esta vez las dos partes me parecieron igual de interesantes. Leía con igual agrado los capítulos de ambos protagonistas. Aunque no niego que Nakata resulta ser un personaje mucho más peculiar que Kafka y al que se le coge cariño mucho más rápido.
 
El punto fuerte de esta novela son sus personajes. Nakata, su eterno compañero Hoshino, Oshima o Kafka tardan en irse de la mente. Yo me quedo con Oshima y sus reflexiones. Cada vez que abría la boca no podía más que aplaudirle. A Nakata y a Kafka me daban muchas ganas de protegerlos y Hoshino conseguía hacerme reír. Son personajes maravillosos los cuatro. La señora Saeki no ha conseguido llenarme tanto, porque tengo la sensación de que nunca la llegue a conocer del todo por culpa de toda esa tristeza y misterio que la rodea.
 
A Murakami le encanta mezclar el mundo onírico con el real y en Kafka en la orilla eso está muy presente. No es un libro que recomendaría a alguien que no haya leído antes a este autor antes porque le puede parecer una novela bastante rara. Yo siempre recomiendo empezar por sus novelas más "normalitas" como Tokio blues o Al sur de la frontera, al oeste del sol.
 
Sinceramente no sé qué es lo que me fascina tanto de este escritor. Cuando me pongo a pensar fríamente en él, me doy cuenta de que escribe de una forma sencilla, y puede que a veces ralentice la acción al dar más detalles de los necesarios, pero mientras leo sus novelas es como si entrara en fase de hipnosis. Consigue que me interese por todo lo que me cuenta, aunque sea que están comiendo los protagonistas. Y después, cuando cierro el libro, me sorprendo pensando en la novela y me vienen imágenes a la mente. Sus historias, sus personajes, su forma de escribir me resultan muy atrayentes.
 
Kafka en la orilla, debajo de toda su fantasía, es una novela sobre la madurez, sobre dejar el pasado atrás por muy trágico que sea y continuar viviendo, porque la vida realmente merece la pena.

miércoles, 18 de abril de 2012

Sputnik, mi amor - Haruki Murakami




Título: Sputnik, mi amor
Autor: Haruki Murakami
Editorial: Maxi TusQuets
Nº páginas: 244
ISBN: 9788483835166





Del mismo modo en que, en el viaje del satélite ruso Sputnik, la perra Laika giraba alrededor de la Tierra y dirigía su atónita mirada hacia el espacio infinito, en Tokio tres personajes se buscan desesperadamente intentando romper el eterno viaje circular de la soledad. El narrados, un joven profesor de primaria, está enamorado de Sumire; pero ella quien se considera la última rebelde, tiene una única obsesión: ser novelista. Sumire conocerá a Muy, una mujer casada de mediana edad tan hermosa como enigmática, y juntas emprenderán un viaje por Europa tras el que nada volverá a ser igual.

     


Leer a Murakami siempre es un placer para mí. Su estilo es tan íntimo, profundo y  sencillo a la vez, que me consigue conquistar con cada palabra. Puede estar narrando la ropa que lleva cada protagonista, lo que comen, lo que beben, cualquier cosa, pero a mí me atrae y me fascina. Y si con Sputnik, mi amor me he dado cuenta de algo, es que lo que más me atrae de los libros de Murakami no son tanto sus historias, sino como las cuenta.

Yo diferenció a los libros de Haruki según su vertiente más realista (Tokio blues, Al sur de la frontera, al oeste del sol) y su vertiente más onírica, como podrían ser Kafka en la orilla o Crónica del pájaro que da cuerda al mundo. Sin embargo, a la hora de clasificar Sputnik, mi amor en un estilo u otro, veo que en él hay rasgos de las dos vertientes.
La novela empieza presentándonos a los tres protagonistas desde el punto de vista del narrador, del que nunca llegaremos a conocer su nombre. Los personajes son los típicos de Murakami, solitarios, melancólicos, amantes de la música y los libros. Destacaría sobre todo a Sumire, me fue imposible no congeniar con ella, es algo rarita para que negarlo, pero al mismo tiempo resulta encantadora. Su sueño es llegar a ser escritora y es lo único que tiene en mente, nunca se ha enamorado y no presta atención a nuestro querido y triste narrador que bebe los vientos por ella. Un día conoce a Myû y todo cambia para los tres.
La novela comienza por el mismo camino que las otras novelas que he leído de Murakami y es como volver a casa. Me encuentro con personajes con características similares a los de sus otras historias y yo encantada, porque son personajes con los que me identifico, comprendo y me solidarizo con ellos. La impresión que tuve mientras leía es que  me iba a encontrar con una novela realista, pero al llegar a la mitad, Murakami me sorprende añadiendo un elemento surrealista que no me esperaba y que admito, todavía no he entendido del todo. Desde aquí hago un llamamiento: si alguien me puede explicar qué demonios pasó en la noria, estaría muy agradecida. ¡Gracias!.
A partir de ahí, en la novela prima el mundo de los sueños y de otros mundos y no me ha disgustado del todo ese giro. A medida que iba avanzando me daba cuenta que la novela no iba a responder a ninguno de los interrogantes que tenía en mente. Veía que me quedaban cuarenta hojitas y esto no hacía más que complicarse, pero conozco como conozco a Murakami sé que él no es un tipo al que le vayan los finales cerrados, así que es algo que ya me esperaba. Por eso el final no me ha defraudado, deja todo muy abierto y a libre elección de cada uno. Pensando, he llegado a una conclusión que me gusta y la veo coherente (bastantes horas dándole a mis pobres neuronas me ha costado llegar a ella).
Y es que si hay algo que me gusta de Murakami es que sus historias se quedan en la cabeza mucho tiempo después de terminar su lectura, sus frases y sus personajes te siguen acompañando.
En resumen, ¿recomiendo Sputnik, mi amor? Sí, pero sólo a aquellos que ya han leído a Murakami y les gusta. A los que todavía no se han atrevido con este autor, (¡¡¡Tenéis que leerlo!!) para que no os asustéis, os recomendaría empezar con Tokio Blues o con Al sur de la frontera, al oeste del sol. Dos libros que la verdad, me gustaron más que Sputnik.

Y como siempre en las novelas de Murakami hay muchísimas alusiones a libros y música. Cada novela que he leído de Murakami ha tenido su banda sonora particular. En Tokio blues escuchaba sin parar a los Beatles. Al sur de la frontera, al oeste del sol, me suena a música jazz y a Nat King Cole y la canción de Sputnik, mi amor es Das Veilchen (Violeta en castellano y Sumire en japonés como el nombre de la protagonista) de Mozart cantada por Elisabet Schwarzhopf.
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