Título: After Dark
Autor: Haruki Murakami
Título original: Afutā Dāku
Traductora: Lourdes Porta
Editorial: TusQuets
Nº de páginas: 248
ISBN: 9788483835623
Cerca de medianoche, Mari, sentada a la mesa de un bar-restaurante, se toma un café mientras lee. La interrumpe un joven músico, Takahashi, al que Mari ha visto una única vez, en una cita de su hermana Eri. Mari, que ha perdido el último tren de vuelta a casa y piensa pasarse la noche leyendo en el restaurante, sufre otra interrupción: la encargada de un <<hotel por horas>> pide que le ayude con una prostituta agredida por un cliente. Entretanto, en la habitación donde la hermana de Mari se ha sumido en una dulce inconsciencia, el televisor cobra vida y en la pantalla empieza a distinguirse una imagen turbadora... aunque el televisor no está enchufado.
Cogí este libro con algo de respeto y no solo porque este autor japonés es uno de mis favoritos, sino también porque desde que salió a la venta esta novela, no he parado de oír que es uno de sus peores libros y que no está a la altura de sus mejores historias. Así que cogí aire, bajé mucho las expectativas y me adentré en él. No sé si ha sido por ir avisada o no, pero el caso es que me ha gustado mucho After Dark. Lejos de decepcionarme, ha hecho que reafirme más mi admiración por este escritor.
Toda la trama de After Dark trascurre en una sola noche en Japón. Lejos de dormir, la ciudad sigue despierta y su vida nocturna es hipnótica y extraña. Murakami nos cuenta tres historias que suceden en esa misma noche, todas ellas entrelazadas. Primero nos encontramos con Mari, una joven de 19 años que planea quedarse leyendo toda la noche en un restaurante, hasta que, Takahashi, un antiguo conocido al que solo ha visto una vez hace años, la reconoce y comienzan a hablar. Mari es una protagonista muy Murakami. Es solitaria, introvertida, poco dispuesta a hablar y muy inteligente. Takahashi es el que parece llevar el timón en la conversación, se siente cómodo con Mari y le cuenta todo lo que le pasa por la mente: sus problemas familiares, la idea de dejar el grupo de música en el que toca y empezar a estudiar derecho... Poco a poco los dos congenian y acaban confesándose sus miedos el uno al otro. Cuando Takahashi se despide de Mari, aparece Karou, la dueña de un hotel por horas que le pide ayuda para que traduzca lo que una prostituta china agredida en su hotel le está diciendo.
Y por otro lado, tenemos a Eri, la hermana de Mari, que parece estar dormida en su cama, pero en un sueño más profundo de lo normal. En el televisor de su cuarto empieza a formarse una imagen extraña en la que un hombre sentado en medio de una habitación vacía, parece estar observándola mientras duerme.
Admítamoslo el argumento de la novela es extraño, pero estamos en un libro de Murakami y eso ya es marca de la casa. Sin contar excepciones como Tokio blues y alguno más ¿qué libro de él no se sale de lo "normal"? En After Dark seguimos encontrando muchas escenas de ese mundo onírico tan característico del autor. En este caso, las protagoniza Eri y ese inquietante mundo de los sueños en el que parece estar atrapada. Sinceramente, yo hace tiempo que dejé de buscarle una explicación a todo lo que Murakami me cuenta, lo disfruto y ya está. No me voy a poner a intentar sacarle un significado oculto a cada frase, me quedo con la idea que creo que Murakami intenta dar y me contento con eso.
La historia más realista y mi preferida ha sido la de Mari y Takahashi. Me ha encantado cada uno de sus diálogos, como se van abriendo el uno al otro y adquiriendo cada vez más confianza entre ellos. Los dos son protagonistas que me han resultado verdaderamente interesantes, pero especialmente me ha gustado Takahashi. Él está en ese punto en el que tiene que dar el salto definitivo a la edad adulta y empezar a valerse por sí mismo, empezar a distinguir entre lo que verdaderamente quiere en su futuro y en lo quiere llegar a convertirse.
Creo que, afortunadamente, elijo los libros de Murakami en el momento adecuado. Tal vez por eso me gusta tanto, porque siempre encuentro algún personaje entre sus páginas con el que me puedo identificar fácilmente, que tienen las mismas inquietudes que yo o los mismos pensamientos. Me resulta muy fácil ponerme en su piel y esa es una de las razones por las que me encanta este autor.
Me ha sorprendido mucho de After Dark la manera en la que está narrada. Normalmente los libros de Murakami están escritos en primera persona por el protagonista en cuestión, pero aquí no. Hay un narrador en tercera persona que nos describe planos de la ciudad y situaciones como si de un guión de una película se tratara, como si nosotros estuviéramos detrás de una cámara y fuéramos espectadores. Incluso el narrador nos recuerda que solo se nos permite observar y no podemos intervenir en la escena. Es muy cinematográfico todo.
El final de After Dark es un final made Murakami. No se molesta en atarlo todo y en dar un final totalmente cerrado. Sino que cuando la noche se acaba y empieza el día, el libro termina. Sin embargo, no me ha parecido un final tan abierto como otros que he leído de él. Más o menos y por algunos detalles que nos da el autor, podemos imaginar como acaba cada personaje. Echándole un poco de imaginación desde luego, pero es lo que tienen los libros de este escritor, no te lo va a dar todo masticado.
No hace falta que diga que he disfrutado mucho de After Dark, tal vez no sea su libro cumbre, pero me parece una historia con un punto distinto a lo que nos tiene acostumbrado y creo que ha salido bien parado de este experimento que ha intentado hacer. Yo lo tengo claro, soy más fan de Murakami a cada libro que leo de él.



















