Título: Esmeralda
Autora: Kerstin Gier
Saga: El amor más allá del tiempo, #3
Título original: Smaragdgrün
Editorial: Montena
Nº páginas: 490
ISBN: 9788484417538
Sin spoilers
Mis expectativas a la hora de embarcarme en el final de esta trilogía eran muy altas. Los dos libros anteriores me habían dejado muy buen sabor de boca y me moría de ganas por saber el final de esta aventura de viajes por el tiempo. Pero, ya se sabe lo que pasa cuando vas con las expectativas demasiado elevadas… Esmeralda no ha sido el final que me imaginaba para esta saga y aunque tampoco me ha disgustado, le ha faltado algo. Más emoción quizás.
Empecé este tercer libro entusiasmada y es que después de venir de una lectura más densa, entrar en la vida de la divertida Gwendolyn Shepherd es un soplo de aire fresco. Sin embargo, aunque Gwen me sigue encantado, me lo he pasado esta vez muchísimo mejor con Xemerius. Sus puntos de humor me han parecido lo mejor del libro.
Por otra parte, me alegra decir que me he aclarado respecto a mi relación con Gideon. Dejémoslo en que nos hemos hecho amigos. Aunque al principio de la novela sigue teniendo sus cambios bipolares, después el chico se ha centrado. No es el típico protagonista por el que yo suspiraría. Lo pintan tan perfecto que me molesta un poco, pero en fin, me ha caído muchísimo mejor en este libro.
Y ahora vayamos a lo que para mí le falta a esta novela: emoción. He leído las últimas líneas, he cerrado el libro y he pensado pues nada a otra cosa. A mi juicio es un final apresurado hecho deprisa y corriendo. La acción pasa en pocas páginas y no nos da la oportunidad de meternos totalmente en el conflicto. Me hubiese gustado un final más emocionante que hiciera que se me formara un nudo en la garganta, pero no ha pasado nada de eso.
A mi juicio Kerstin Gier no ha sabido administrar bien la trilogía. El primer libro era muy introductorio, el segundo era de transición y este tercer libro es muy apresurado. Además, he notado un recurso de la autora, que si no recuerdo mal no utilizaba tanto en los otros dos libros, y es el corte de una escena para pasar a otra y que Gwen nos diga más o menos lo que ha pasado en la escena anterior recordándola en un uno o dos párrafos. Todo esto me da la sensación de que la autora tenía la obligación de no alargarse más allá de un número determinado de páginas. Se ha alargado demasiado al principio y ha corrido al final.
Leyendo lo que he escrito parece que no me ha gustado el libro y sí que lo ha hecho, solo que me esperaba un final, por decirlo de alguna forma, más épico.
Esta tercera parte de la trilogía El amor más allá del tiempo sigue siendo una novela fresca y entretenida que se lee con agrado. Pero tengo que recordarme a mi misma que para la próxima vez es mucho mejor empezar un libro con cero expectativas.



