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martes, 22 de julio de 2014

El río sin retorno - Bee Ridgway


Título: El río sin retorno
Autora: Bee Ridgway
Saga: El río sin retorno, #1
Título original: The River of No Return
Traductora: Sheila Espinosa Arribas
Editorial: Plaza & Janés
Nº de páginas: 574
ISBN: 9788401384998




1812. El marqués Nicholas Falcott agoniza en un campo de batalla cuando un salto en el tiempo de doscientos años le transporta hasta el siglo XXI. Aterrizará en un hospital londinense con una identidad nueva. Nick anhela retroceder al pasado y regresar a los brazos de la mujer de quien está enamorado. Pero el Gremio, la poderosa élite que le ha salvado, tiene un principio básico: el tiempo es un río sin retorno, es imposible volver atrás.
Sin embargo, ahora el Gremio pide a Nick inesperadamente que infrinja sus propias reglas. Necesitan que regrese al pasado y recupere un talismán imprescindible para controlar el tiempo.

1815. Tras la muerte de su abuelo, Julia Percy descubre que ha heredado la capacidad de jugar con el tiempo. Aunque este poder puede exponerla a graves peligros, tal vez también le permita reunirse con su amado Nicholas y asegurar el futuro en el mundo.


Os aviso: no le hagáis ningún caso a la sinopsis. Además de que parece que la historia de amor es lo más importante del libro, y os aseguro que no es así, la sinopsis se inventa un poco lo que sucede en la novela. Así que ni la miréis, pasad de ella, es mucho mejor así.

Quería leer El río sin retorno porque me fascinan los viajes en el tiempo. Me encanta la idea de ir al pasado o al futuro y que cuando vuelvas al presente las cosas dejen de ser iguales porque has alterado el curso del tiempo por algo minúsculo cambio que has hecho. Ya sabéis, como en Regreso al futuro o El efecto mariposa, ese tipo de conflictos viaje-temporales que esconden más complejidad de lo que parece. Tal vez esperaba encontrarme algo parecido en El río sin retorno, pero no ha sido así. En el libro se juega con otras cosas. Hay pocos viajes en el tiempo y está más centrado en la guerra que hay entre las dos entidades que se encargan de controlar a los viajeros en el tiempo. Por un lado está El Gremio, que es en el que recae Nick en el futuro y que aunque parece transparente por fuera, en realidad se rige por mentiras y solo buscan poder. Se proclaman así mismos los verdaderos protectores del río del tiempo y controlan que todo siga según su curso, sin altercados. Una mentalidad distinta la tienen los ofan, los "hippies temporales", que se han desvinculado del Gremio y viajan como les place por la corriente del tiempo. Sobre esta guerra entre las dos sociedades y su lucha para encontrar antes el talismán que salvará al futuro es sobre lo que se basa El río sin retorno.

En medio de esta guerra están Nick y Julia. Él es un marqués que en el año 1812 viajó en el tiempo hasta el 2003. Nick se ha asentado muy bien en su nueva y cómoda vida en el siglo XXI y no tiene ningunas ganas de volver al pasado. Sin embargo, el Gremio le obliga a servirles y a viajar a 1815 para enfrentarse a los ofan, que parece que se están volviendo muy fuertes en esa época. Nick es un personaje en eterno conflicto consigo mismo. Resulta un soso como hombre del siglo XXI e insoportable como marqués en el siglo XIX, por no hablar de esos cambios repentinos de personalidad que tiene cada dos párrafos según piense con su mentalidad moderna o la más antigua. Nick es un personaje que en un principio no he aguantado. Es demasiado pasivo y acepta todo sin rechistar y su doble personalidad es chirriante. Pero poco a poco va mejorando, sobre todo a medida que se va enamorando de Julia y va abriendo un poco más su mente. A lo largo del libro nunca me ha llegado a resultar un personaje realmente fascinante, pero por lo menos he llegado al final de la historia sin ganas de matarle, que considerando lo mal que empezamos es todo un logro.

Como los viajes en el tiempo no han resultado ser como esperaba e incluso a veces, cuando se ponían a comparar continuamente el tiempo con un río y como viajan a través de los sentimientos, me aburría bastante, he buscado el interés por la otra parte de la historia, que es la relación amorosa entre Julia y Nick. Ya os he dicho que no es lo principal, pero sí que tiene un papel importante. Calificaría al libro como un 60% de fantasía y un 40% de romance. La verdad es que la historia romántica me ha resultado bonita y bien desarrollada, con los momentos justos a lo largo del libro de tal forma que no llega a empalagar, ni a resultar pesada.

Una de las cosas que me molestaron un poco de El río sin retorno es que tiene un principio demasiado lento. Sé que tiene 570 páginas y que hay que tener paciencia, pero aun así me desesperaba un poco que en la página 200 todavía estuviéramos con Nick en el futuro dándole vueltas al río y al tiempo. Cuando llegué al final entendí el porqué de ese principio tan pausado y es que en realidad El río sin retorno es comienzo de ¿saga? ¿trilogía? Ni idea porque ni siquiera el segundo está escrito todavía en inglés y no hay ni fecha de publicación, pero está claro que habrá segunda parte porque este primero tiene un final abierto con muchos interrogantes que no se resuelven. Al final, me ha dado la sensación de que toda la novela es una gran introducción a la saga.

Creo que han jugado en contra las falsas ideas preconcebidas que me hice yo misma con la novela y las exageradas críticas de los medios de comunicación que llenan la contraportada y las solapas del libro afirmando que El río sin retorno se convertirá en un clásico. Permitirme dudar esto último. Porque como novela para pasar un rato simplemente entretenido sirve, pero de ahí a algo más me parece que a Bee Ridgway todavía le quedan cosas por pulir.

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