Título: El libro del cementerio
Autor: Neil Gaiman
Título original: The Graveyard Book
Traductora: Mónica Faerna
Editorial: Roca Editorial
Nº de páginas: 255
ISBN: 9788492833177
Guiado por su instinto, un bebé escapa de la cuna en medio de la noche y logra alcanzar el cementerio más cercano a su casa. El individuo que lo persigue, cuchillo en guante, acaba de asesinar a toda su familia y está decidido a terminar con él. Pero los espectros del camposanto protegen al pequeño y acaban acogiéndolo en sus tierras. Aunque esta vez se le ha escapado, el siniestro hombre Jack no descansará hasta cumplir su misión... En su nuevo hogar, con sus nuevos fantasmales padres, el bebé será rebautizado con el apelativo odiseico de Nadie Owens.
Después de leer dos libros seguidos que ni fu, ni fa, decidí ir a una apuesta segura, así que escogí un libro de Neil Gaiman. Me gusta mucho este autor, tanto que se ha convertido en uno de mis favoritos. Me fascina la originalidad de sus historias y sus mundos llenos de una enorme imaginación, así que sabía que El libro del cementerio no me iba a dejar indiferente.
Aunque si os soy completamente sincera, cogí esta novela con un poco de respeto, porque me gusta más el Gaiman de literatura adulta, que el Gaiman juvenil tirando hacia a lo infantil. Con Coraline me pasó que noté a un autor mucho más comedido que en sus novelas orientadas hacia un público más adulto, así que me preparé para una historia más tranquila dentro de la literatura de Neil Gaiman.
Neil Gaiman dice en los agradecimientos que a la hora de escribir esta historia, se inspiró en El libro de la selva de Rudyard Kipling. No he leído el libro, pero sí he visto la famosa película de dibujos animados que hizo Disney y basándome solo en eso, sí que se notan ciertas semejanzas. Solo que en este caso, el niño perdido es adoptado por unos fantasmas que habitan en el cementerio más cercano de su casa. Al niño le persigue un asesino misterioso que ya ha acabado con toda su familia y que jura no descansar hasta ver al niño muerto, pase el tiempo que pase. Así que todos los habitantes del cementerio juran protegerle hasta que sea lo suficientemente mayor para arreglárselas por sí solo. Le bautizan como Nadie Owens, para abreviar Nad, y lo tratan como uno más de la curiosa comunidad de muertos.
Tal vez el pequeño fallo que le veo a esta historia, es que tiene unos capítulos muy independientes el uno del otro. En cada capítulo Nad, se mete en un lío y de una forma u otra acaba encontrando una solución. Se acaba el capítulo, hasta que en el próximo se vuelve a meter en otro lío y así sucesivamente, hasta llegar a los dos últimos que están más conectados el uno con el otro. Lo que se consigue con esto es que en vez de ser una historia lineal, parezca más bien una serie de relatos conectados. No me ha parecido del todo mal está organización de la historia, pero no es un libro que cree una gran adicción. Yo he ido leyendo cada capítulo con una gran sonrisa en la boca y pasándomelo como una enana, pero puedo entender que haya gente a la que esto no le motive mucho.
No quiero acabar la reseña sin mencionar la estupenda edición de Roca. Yo tengo la edición de bolsillo que me costó 7,95€, y me parece todo un acierto que un libro con ese precio tenga la edición que tiene éste. Está totalmente ilustrada por Dave McKean con unos dibujos en blanco y negro que concuerdan estupendamente con la historia y que no se encuentran en exceso en el texto, sino que están bien distribuidos. Comprar libros como éste a ese precio da gusto.
El libro del cementerio ha cumplido su propósito y no me ha dejado indiferente y es que Gaiman casi nunca me decepciona.





