Título: El Prestigio
Autor: Christopher Priest
Título original: The Prestige
Traductora: Franca Borsani
Editorial: Minotauro
Nº de páginas: 357
ISBN: 9788445076194
Cuando los jóvenes Alfred Borden y Rupert Angier inician sendas carreras como ilusionistas, en la Gran Bretaña de finales del siglo XIX, no saben que sus destinos están unidos. Ambos ambicionan un futuro brillante que pasa por ser, sencillamente, el mejor. Desde el instante temprano en que sus caminos se cruzan, germina la rivalidad entre ellos. La suya será una guerra silenciosa pero persistente que los invadirá por completo: todos sus proyectos profesionales, su vida personal, sus ambiciones, sus sentimientos y sus pasiones se verán dirigidos hacia la única idea que gobierna su destino y que trascenderá a su propia existencia: lograr el truco perfecto, el truco que ni siquiera el mayor de sus rivales pueda superar.
Conocí el libro por su adaptación cinematográfica, El truco final, que está dirigida por Christopher Nolan y tiene un plantel de actores llenos de rostros conocidos. Recuerdo que la fui a ver al cine y que salí de la sala bastante entusiasmada. El caso es que no sabía que estaba basada en un libro hasta que lo vi de oferta en un centro comercial. Me lo llevé a casa pensando que si la película me entusiasmó, la novela iba a gustarme más aún. Y bueno, una vez leída, no sabría decir cuál es mejor. Son distintos. Se diferencian en muchas cosas, se acercan en unas pocas... En general no he tenido una mala experiencia con el libro.
La novela de Christopher Priest se divide en cuatro partes contadas por cuatro narradores diferentes. Una de ellas la cuenta Alfred Borden escrita a través de sus memorias, otra es el diario personal de Rupert Angier y las dos restantes están contadas en la época actual por dos de sus descendientes. La historia de Borden y Angier es una historia de enemistad desde nada más verse. Los dos son jóvenes y están intentando hacerse un hueco como ilusionistas en la Inglaterra de finales del siglo XIX. Los celos profesionales crecen entre ellos haciéndose cada vez más fuertes a medida que pasan los años. Se dedican a intervenir en las actuaciones del otro fastidiándose los trucos, se prueban mutuamente para demostrar quién es el mejor en su campo. Viven obsesionados por superar al rival y esto les acaba pasando factura no solo en la faceta profesional, sino también en la personal.
Alfred Borden y Rupert Angier son dos personajes complicados, tienen sus luces y sus sombras. Los dos están metidos hasta el fango en esta rivalidad que tienen entre ellos y no logran salir de ella. Cuando uno quiere dejarlo y seguir con su vida ocurre algo que lo devuelve al enfrentamiento. No sabría situarme de un lado o del otro porque los dos me parecen igual de culpables. Tal vez si me obligáis a decidir me inclino más del lado de Angier, pero ninguno de los dos me parece inocente.
Me ha gustado mucho como Christopher Priest ha desarrollado a los personajes. Cuando lees la memoria de Borden, acabas pensando que Angier es un monstruo y él es un corderito indefenso. Pero cuando lees el diario de Angier piensas al contrario. Esto me encanta porque me parece muy realista. Al fin y al cabo cuando tenemos una discusión con alguien pensamos que nosotros somos los que tenemos razón y la otra parte es la culpable. Algo así es lo que sucede con Borden y Angier. Los dos tienen puntos de vista completamente diferentes de su relación y es necesario conocer ambas para intentar comprenderlos un poco mejor.
Si no habéis visto la película, posiblemente este libro os gustará más que a mí. Es una novela en la que la sorpresa final y el gran secreto de Borden son muy importantes. Desgraciadamente al haber visto la película, sabía más o menos como iba a terminar todo, por lo que el libro ha perdido el factor sorpresa y el ambiente de suspense que intenta crear Priest a lo largo de toda la historia. Tengo que confesar que en algunas partes me he aburrido un poco. Sobre todo cuando Borden se ponía a hablar de su secreto y divagaba sobre ello una y otra vez, como yo ya sabía lo que me estaba intentando ocultar desde la página uno, se me hacían un poco cuesta arriba esas partes. Por lo tanto, suertudos vosotros que no habéis visto la adaptación cinematográfica porque vais a poder disfrutar plenamente del libro.
Si no habéis visto la película, posiblemente este libro os gustará más que a mí. Es una novela en la que la sorpresa final y el gran secreto de Borden son muy importantes. Desgraciadamente al haber visto la película, sabía más o menos como iba a terminar todo, por lo que el libro ha perdido el factor sorpresa y el ambiente de suspense que intenta crear Priest a lo largo de toda la historia. Tengo que confesar que en algunas partes me he aburrido un poco. Sobre todo cuando Borden se ponía a hablar de su secreto y divagaba sobre ello una y otra vez, como yo ya sabía lo que me estaba intentando ocultar desde la página uno, se me hacían un poco cuesta arriba esas partes. Por lo tanto, suertudos vosotros que no habéis visto la adaptación cinematográfica porque vais a poder disfrutar plenamente del libro.
El Prestigio empieza siendo una historia realista, los trucos que hacen los dos magos no tienen nada de fantasía. Son los trucos comunes que podemos ver en un espectáculo de magia cualquiera. Sin embargo en la segunda mitad de la novela, la historia gira hacia la ciencia ficción y adquiere un tono más fantasioso.
Las páginas finales de El Prestigio son una de las mejores partes del libro. Es un final muy tenso, claustrofóbico y tétrico. No es un libro de terror, pero esas páginas finales consiguieron meterme el miedo en el cuerpo y es que Priest describe tan bien el ambiente que pone los pelos de punta. Os recomiendo que no hagáis como yo y lo leáis de noche, porque después apagar la luz e irse a dormir no es tan fácil, os lo aseguro. También os aviso de que no tiene un final cerrado, sino que deja algunas cuestiones abiertas y no del todo claras. No pone todas las cartas sobre la mesa, pero te da las pistas necesarias para que imagines las posibles respuestas.
El estilo de Christopher Priest es muy cuidado. No está escrito de una forma ligera, ni sencilla, sino que es bastante descriptivo y a veces se pasa un poco de denso. Hay muchos párrafos describiendo las técnicas de magia que utilizan ambos, como definen ellos el espectáculo que hacen, te explican su trabajo muy detalladamente. No llega a resultar del todo aburrido, pero si no os interesa el tema, puede resultar un poco pesado.






