Título: Coral Glynn
Autor: Peter Cameron
Traductora: Patricia Antón
Editorial: Libros del Asteroide
Nº de páginas: 269
ISBN: 9788415625520
En 1950, una joven llamada Coral Glynn acepta un trabajo en una casa de campo inglesa. Deberá cuidar a una anciana enferma, la señora Hart, con la que vive también su hijo Clement, un militar todavía convaleciente de las heridas sufridas durante la segunda guerra mundial.
En el frío ambiente de la casa, se produce el acercamiento entre Coral y Clement: dos seres solitarios que se reconocerán mutuamente en el dolor íntimo que uno y otro esconden.
Circunstancias aparentemente fortuitas -el encuentro con unos niños, la desaparición de un anillo o una carta extraviada- condicionarán desde el principio su relación.
La anterior novela de Peter Cameron publicada en España, Algún día este dolor te será útil, me encantó y se coló entre mis mejores lecturas del año. Los que os pasáis de vez en cuando por aquí lo sabréis, porque cuando algo me entusiasma lo repito y lo repito y aprovecho cualquier situación para sacarlo a colación. Cuando vi que Libros del Asteroide iba a publicar otra novela de Cameron, me faltó tiempo para ir corriendo a comprarla. Nada más leer la sinopsis de Coral Glynn ya vi que quitando al autor, muy poco compartía con su anterior novela. No están ambientadas en la misma época, los protagonistas no tienen la misma edad y aunque un tema sí que es común en las dos historias (no voy a decir cuál para no hacer un spoiler) todo lo demás es completamente distinto. Me gusta que un autor haga esto, que innove, que invente, que no repita la misma fórmula que le ha dado el éxito y que se arriesgue, pero es imposible no caer en las comparaciones y aunque el estilo del autor está presente en Coral Glynn, no ha terminado de entusiasmarme tanto como sí lo hizo Algún día este dolor te será útil.
Una de las cosas positivas que tiene Coral Glynn es que no es lo que parece. Al principio tiene tintes de novela gótica con tintes amorosos. Una casa antigua y aislada, un bosque en el que pasan cosas extrañas, dos personas solitarias que se acercan.... Me recordó mucho a Rebeca de Daphne du Maurier, pero solo al principio. En su segunda mitad Coral Glynn se aleja totalmente de lo que cabría esperar de ella y toma rumbos totalmente diferentes.
Coral y Clement son dos personajes retraídos, tristes, introvertidos y muy solitarios. Clement está todavía recuperándose de sus heridas de guerra, está todavía mentalizándose de que su cuerpo, con sus quemaduras, ya nunca volverá a ser el mismo. Coral es enfermera, entra a trabajar en la mansión de Clement para cuidar a su madre moribunda y allí surge el ¿amor? Lo que une a Coral y Clement es la soledad de cada uno. Ella no tiene familia, ni amigos, ni a nadie en el mundo. Él no quiere pasar sus días solo en esa vieja casa y las circunstancias los unen.
Coral y Clement son dos personajes extraños. No he sabido ponerme en el lugar de ellos, no he congeniado del todo con ninguno de los dos. He sido una espectadora de su historia, pero en ningún momento me he implicado. Es como si hubiese un muro impenetrable entre ellos y yo y no he podido romperlo en ningún momento de la novela. Creo que esto es porque no he comprendido sus actos. Algunas cosas que hacen, sobre todo Coral, me han parecido raras y un poco sinsentido. Ella busca no meterse en problemas, pero con lo que hace, o más bien con lo que no hace, lo que en verdad está haciendo es invitar a los problemas a entrar en casa. No deja de ser curioso que me haya pasado esto con una novela de Peter Cameron porque con Algún día este dolor te será útil (lo siento es imposible no comparar) me pasó completamente lo contrario, conecté con su protagonista desde el primer momento, pero con Coral y Clement no, y es una pena.
También he tenido la impresión mientras leía la novela, que a algunas tramas del libro no se les saca todo el provecho que podrían tener. Aparecen algunos problemas enormes en la historia, pero de repente se soluciona todo un poco más adelante en dos frases. La novela en general me ha parecido precipitada, como si Cameron tuviera prisa y no le interesara alargarse más de la cuenta.
Leyéndome parece que he odiado la novela y no es así. Me ha gustado, pero no me ha encantado y las expectativas que tenía puestas en el autor no las ha superado, tampoco me ha decepcionado, sino que se ha quedado en un punto medio. No quiero que penséis que es un mal libro, porque no lo es. No resulta aburrido en ningún momento, no se hace pesado y lees con más o menos interés. Además, ya dije que el estilo del autor está ahí y Peter Cameron sabe escribir. Las descripciones de la casa con sus bosques y el ambiente de la década de los 50 están fantásticamente descritos.