Título: Me vuelves loca
Autora: Carole Matthews
Título original: You drive me crazy
Traductora: Mercedes Núñez Salazar
Editorial: Punto de lectura
Nº páginas: 527
ISBN: 97888466323598
Anna Terry jamás pensó que podría volver a enamorarse, y menos en el despacho del abogado al que acude para pedir el divorcio. Su primer marido la abandonó antes de que diera a luz, y el segundo acaba de desaparecer dejándola con un niño de dos años, una hija adolescente y una cuenta corriente en números rojos. Nick Diamond tampoco ha tenido mucha suerte: su mujer, una estricta vegetariana, se ha fugado con un carnicero, y su negocio se está yendo a pique. Anna se resiste a la atracción que siente por Nick, sin embargo, todo se desata cuando comienza a trabajar para él como secretaria.
Del género romántico, lo que más me gusta leer es el chick-lit. Supongo que es porque me gustan sus protagonistas con miles de defectos e inseguridades, pero que acaban consiguiendo enamorar al guapo de turno que les hace ver lo increíblemente maravillosas que son (¿Dónde se han metido esta clase de hombres? ¡Quiero uno!). Pero dentro del chick-lit, algunas autoras se atreven a arriesgar y salirse del patrón establecido. Un ejemplo de esto es Marian Keyes, donde sus protagonistas tienen un pasado doloroso detrás y luchan por encontrar la felicidad entre lloros y risas. Carole Matthews se acerca más a Marian Keyes que a autoras como Helen Fielding, autora de El diario de Bridget Jones. No pensaba que dentro de Me vuelves loca iba a encontrarme con un elemento dramático que al principio de la lectura está muy difuso, pero a medida que avanzas por la novela va cogiendo cada vez más forma, hasta que las risas y las frases despreocupadas del principio, casi desaparecen para ofrecer su lugar al drama.

A partir de ahí, se desarrolla una historia de quiero, pero no puedo que me ha gustado mucho. Los dos se atraen, pero todavía siguen psicológicamente ligados a sus anteriores parejas y ninguno se atreve a dar el paso. La historia de Nick y Anna se desarrolla a fuego muy lento. Hay miradas, palabras, sonrisas, pero en realidad no vemos más que el comienzo de lo que podría ser una relación.
Por otro lado, también se va a desarrollar una historia amorosa secundaria a la principal entre los dos mejores amigos de Anna y Nick: Sophie y Sam, que no me ha convencido del todo porque, además de que no he comprendido a Sophie y sus quejas en ningún momento, es todo lo contrario a la historia principal: es muy rápida y se enamoran en nada de tiempo. Y esto es lo que me ha fallado un poco del libro, la facilidad con la que surge el amor profundo e intenso a dos días de haberse visto por primera vez.
Es más la historia de Anna y Nick iba muy bien, hasta que a la semana de conocerse leo que si no es con ella no es con nadie, que si matrimonio, que si no tengo ganas de vivir. ¿En serio? Llamadme poco romántica, si queréis, pero cuando leo este tipo de cosas me cuesta creérmelas. Puedo entender perfectamente que Anna y Nick se gusten, que se atraigan y que quieran empezar algo. Nick es el chico bueno que Anna nunca conoció y Anna es para Nick la oportunidad de formar una familia con una persona divertida que sabe valorarle. Pero de ahí al amor-no-puedo-vivir-sin-ti en una semana... y más conociendo el pasado amoroso de los protagonistas que por precipitarse les ha salido todo mal...
De todas formas, me ha gustado el libro y no quiero que penséis otra cosa. Es muy entretenido y se lee prácticamente solo. A pesar de que es un poco gordito, no cuesta nada avanzar por sus páginas. Carole Matthews escribe de una forma fresca y sencilla que hace que congenies con la historia nada más empezar

Si buscáis un libro con el que evadiros de la realidad, sin muchas complicaciones, no hay nada mejor que el chick-lit. Con estos libros siempre se acaba con una sonrisa en la boca y enamorada del amor.
Ya tengo otra escritora de chick-lit a la que seguir la pista y es que Me vuelves loca no va a ser el último libro que lea de Carole Matthews. Pienso atacar en cuanto pueda sus libros de El club de las chocoadictas. Este descubrimiento se lo debo a Meg que me regaló este libro por el bloguero invisible del año pasado. ¡Muchas gracias!