Ha llegado la hora de hacer una de mis entradas favoritas del año: la lista de las mejores lecturas. Normalmente solía escoger las cinco mejores, pero esta vez he ampliado a la lista a diez (en realidad a once, pero shhh) y no sabéis lo que me ha costado dejar fuera a libros como Frankenstein, La metamorfosis, After Dark o los geniales cómics de Saga, pero hay que elegir y al final estas han sido mis diez mejores lecturas del 2014:
10. Persépolis de Marjane Satrapi. Si en el 2013 empecé a dar mis primeros pasos en el mundo de los cómics, 2014 ha sido la consagración. Va a haber alguna que otra novela gráfica en esta lista, y es que hay verdaderas joyas en este género que no debéis perderos. Persépolis es una de ellas. Cuenta la historia de un país, la historia de Irán, desde la revolución de 1979 hasta la guerra con Irak, y todos los hechos que narra son reales y vividos por la propia autora. Es maravilloso, te emociona, te indigna y te enseña a no generalizar. Lo único de lo que me arrepiento es de haberlo sacado de la biblioteca. Quiero una copia para mí para poder manosearlo y releerlo cuando me apetezca.
9. Las vírgenes suicidas de Jeffrey Eugenides. Me pasa algo curioso con este libro. Cuando lo leí me gustó, pero cuando ha pasado el tiempo es cuando más lo he apreciado. Ahora mismo la valoración que tengo de él es mucho mejor que la que tuve inmediatamente después de leerlo. Jeffrey Eugenides escribe maravillosamente bien y te adentra en la vida de estas cinco hermanas de una forma que es difícil de olvidar.
8. Perdida de Gillian Flynn. Puede que Perdida no sea el mejor libro del año. Seguramente habrá gente que lo ponga entre sus peores lecturas, pero yo hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien leyendo una novela. Es adictivo, trepidante y tiene personajes totalmente desquiciados a los que no puedes evitar apreciar y despreciar al mismo tiempo. Perdida es un bestseller, pero ojalá todos los que abundan en las listas de los más vendidos fueran así.
7. Lolita de Vladimir Nabokov. Lolita es arte, poesía y lirismo en cada página. No os asustéis si pensáis que la historia os va a afectar, Nabokov escribe con tanta delicadeza y elegancia que os quedaréis totalmente hipnotizados.
6. Sandman de Neil Gaiman. Otro cómic sí, y una prueba más de las buenas historias que hay contadas en este formato. No podía faltar en esta lista y para ello he escogido mis favoritos de la serie: Vidas breves, mi querida Delirio tiene mucha culpa de que sea uno de mis preferidos, y Las Benévolas, donde es imposible no quedarse con la boca abierta al leerlo. Increíbles los dos.
5. Tormenta de espadas de George R.R. Martin. Cuando lees Tormenta de espadas, el bueno de Martin se encarga de arrancarte el corazón y pisotearlo con saña. Para mí, hasta ahora, es el mejor libro de la saga, donde pasan más cosas y hay menos relleno. Impredecible y brutal son las primeras palabras que me vienen a la mente cuando pienso en él.
4. ¡Melisande! ¿Qué son los sueños? de Hillel Halkin. Melisande es una novela que me llegó como pocas. Me pongo ñoña cuando hablo de ella y me faltan las palabras. Por eso la voy prestando a quién me pregunta por ella (solo a gente de confianza, que si me lo llegan a perder sale la bestia que hay en mí), para que sea él/ella mismo/a el que la conozca en primera persona. Porque lo tengo prestado es la razón por la que no sale en la foto, pero su cuarto puesto es inamovible.
3. Stoner de John Williams. Pocos personajes son tan inolvidables como Stoner y pocos libros son tan buenos contando una historia tan aparentemente simple. Stoner es un cachito de vida contado de una forma maravillosa. A mí todavía me persigue ese ¿Qué esperabas?
2. Una habitación propia de Virginia Woolf. Algunas veces cuando lees algunos libros te recriminas el no haberlo hecho antes, y en mi caso, Una habitación propia es uno de ellos. Es un ensayo, pero que no os dé miedo que lo sea. Tal vez las primeras páginas se hacen un poco más densas, pero después todo empieza a tener sentido. Yo empecé con Virginia Woolf con él y no me supuso un esfuerzo desmesurado. Hay que perderles el miedo a los autores clásicos. Dadle una oportunidad y seguro que también os daréis golpes en la cabeza por no haberlo hecho antes.
1. El Paraíso de las Damas de Émile Zola. Tuve un periodo de depresión después de haber leído este libro. Ya sabéis, esa sensación de vacío cuando has terminado una historia que te ha encantado, de esas que miras las páginas que te quedan con miedo a que se acabe. Resaca literaria lo llaman. Émile Zola me narraba los colores de las telas que vendían en El Paraíso o las suciedad de las calles de París y yo seguía embrujada. No solo es mi mejor libro de este año, sino que va directo a mi lista de favoritos e imprescindibles.
Y esto ha dado de sí 2014. Como no sé cuando voy a poder volver a pasarme por aquí y me temo que durante el mes de enero voy a estar un poco desaparecida, espero que tengáis un feliz año 2015 lleno de buenas lecturas. ¡Nos leemos!
Y esto ha dado de sí 2014. Como no sé cuando voy a poder volver a pasarme por aquí y me temo que durante el mes de enero voy a estar un poco desaparecida, espero que tengáis un feliz año 2015 lleno de buenas lecturas. ¡Nos leemos!
