No todos los libros que leo los reseño. A veces las tres frases que digo en los Resumiendo son suficientes, pero estos tres se merecen un comentario algo más largo:
El castillo ambulante - Diana Wynne Jones

La evolución que tiene Sophie a lo largo del libro está muy bien conseguida. Al principio vemos cómo vive asustada y con la idea de que al ser la mayor de tres hermanas no puede aspirar a nada, hasta que la Bruja del Páramo la hechiza y se ve obligada a emprender un viaje lleno de disparatadas aventuras al lado del mago Howl (atentos a las discusiones entre estos dos, a cada cual mejor) y del demonio de fuego Calcifer.
Si queréis una buena dosis de imaginación, fantasía y humor echadle un ojo a este libro.
Las vírgenes suicidas - Jeffrey Eugenides

La trama no tiene ningún misterio, desde el primer párrafo ya te cuentan que las hermanas Lisbon se suicidan, pero aun así asistes fascinado al destino de las cinco jóvenes. Sientes el mismo hechizo que los chicos que cuentan la historia, vecinos de las Lisbon, y que muchos años después todavía intentan entender porque se suicidaron, pero sin llegar a comprenderlo del todo.
A lo largo del libro hay frases lapidarias, que ponen los pelos de punta, tal vez por ser brutalmente ciertas. Como por ejemplo:
-¿Qué haces aquí, guapa? Si todavía no tienes edad para saber lo mala que es la vida...
-Está claro, doctor, que usted nunca ha sido una niña de trece años.
Seguiré leyendo a Eugenides, porque si esta fue su primera novela, estoy impaciente por ver lo que me voy a encontrar en las siguientes.
La vuelta al mundo en 80 días - Julio Verne

El caso es que me esperaba otra cosa de este escritor. A veces se dice que sus novelas son clásicos juveniles, incluso en una de las librerías que frecuento sus libros están en esa sección, y me esperaba algo mucho más ligero. No ha sido así. En la narración abundan las descripciones de la fauna de los distintos países por los que van pasando y se detallan exhaustivamente los trenes por los que viajan. Hablando claro, se me ha hecho algo pesado. Sin embargo, sí que me han gustado los personajes. Phileas Fogg es el típico caballero inglés que lo tiene todo bajo control. Su opuesto es su mayordomo Picaporte. Es francés y mucho más nervioso y extrovertido que Fogg. Cuando por una apuesta se ven obligados a intentar dar la vuelta al mundo en 80 días, el viaje se les complica más de la cuenta y se tendrán que enfrentar a miles de contratiempos que conseguirán superar casi siempre a golpe de billete. Porque si algo me ha quedado claro, es que si eras millonario en en el siglo XIX y no te importaba despilfarrar tu fortuna en el intento, dar la vuelta al mundo en 80 días podía ser posible.